Como ya os dije en la
primera entrada oficial de este blog, en algún momento iba a hablar de algunas salas de conciertos de Madrid y este jueves pasado tuve la oportunidad (por décima vez si no me equivoco) de asistir a un concierto en el
"café Libertad 8".
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| Antes de empezar |
Ubicado a escasos metros de la Gran Vía madrileña en el barrio de Chueca en la calle Libertad (de ahí su nombre), se encuentra este pequeño paraíso para los amantes de la música. Cada estrofa, verso, canción, momento, cerveza o café entre sus muros se convierte en algo más, una experiencia que no pasa desapercibida (los que hayan estado allí sabrán de qué hablo). No os imaginéis un local de unas dimensiones gigantes, su distribución en forma de "L" es un sello completamente definitorio; y aunque el escenario (dominado por un piano de pared) no supera unos escasos metros cuadrados, los artistas que se suben a él, repiten una y otra vez, y los espectadores como yo, no podríamos estar más encantados.
Cantautores, cuenta-cuentos, poetas, filósofos... todo tiene cabida en el Libertad 8. Y este jueves fue el turno de
Joel Reyes (del que os he hablado unas cuantas veces). Con su guitarra acústica y un puñado de canciones se subió al escenario para ganarse a un público ya entregado de antemano; y como siempre, no defraudó. Para sorpresa de los asistentes, no había sólo un micrófono conectado, sino 2 más... por lo que la curiosidad era máxima. A medida que avanzaban las canciones, el ambiente se iba volviendo cada vez más "eléctrico, mágico, místico" (como reza una de sus canciones) y en consecuencia, los aplausos y vítores subían de decibelios. La incógnita se despejó de inmediato cuando se subió al piano el genial
Alex Larraga, cuando el micrófono brilló con luz propia con la maravillosa voz de
Ara Valsera en "Si supieras...";
y por último un invitado de lujo que en varias canciones, introdujo arreglos con el violín, el único y sensacional
Manu Clavijo.
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| En un momento de complicidad con el público |
Todos ellos hicieron que una noche más "el Libertad" se llenara de buenas sensaciones, anécdotas y amigos. Y tengo la impresión de que no será la última vez que vaya, todos los martes la entrada es gratuita y se pueden ver a muchos artistas juntos presentando sus proyectos. Así que si un martes estáis tirados en casa aburridos y por la tarde, a partir de las 7 se juntan en este "templo" algunos de los nuevos talentos del panorama musical madrileño. Y los demás días os podéis encontrar con auténticos pesos pesados, en su página web se avisa de quiénes serán los próximos en pisar su pequeño gran escenario.
Espero veros alguna tarde o alguna noche por allí, quién sabe, tal vez nos tomemos un café dejándonos llevar "sin rumbo ni destino". Nos escuchamos...
Maty
PD: os dejo el enlace de cómo se vivió este concierto desde los ojos del artista...
"Cerrando el Libertad"
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